Por: Virginia Marturet  

Es indudable que desde la última crisis económica generalizada en 2008, el mundo se ha tornado un lugar donde el desempleo y la desaceleración económica se tornaron moneda corriente. Una solución en este aspecto es, por lo tanto y entre otras cuestiones, impulsar a las Pequeñas y Medianas Empresas (PYMES).

De vital importancia resulta entonces, potenciar las ya existentes e incentivar y ayudar en todo lo posible a los emprendedores que hacen lo suyo para poner en marcha muchas más. Esta es la receta: no hay otra opción.

Aunque el tema de la financiación es fundamental, conseguir la ayuda económica con un fácil acceso y con buenas condiciones. También se necesitan otras piezas para poner en funcionamiento el engranaje de un nuevo emprendimiento de una nueva empresa. Por esto, las ayudas deben abarcar también otras áreas: asesoramiento,  formación,  concursos, incubadoras de empresas, etc.

- Asesoramiento: Este tipo de ayuda es clave y vital para el desarrollo de cualquier negocio, no solo en las etapas embrionarias del proyecto empresarial, sino también en su consolidación y mejora constante. Facilita la creación, consolidación, conocimiento mutuo y colaboración entre los actores del emprendimiento.

- Formación: La baja productividad de muchas empresas deriva, en varias ocasiones, de una formación insuficiente o mal planificada. Dicha formación debe ser de calidad y dirigida a todos los integrantes de la empresa: no únicamente a los trabajadores, sino también a sus directivos.

- Concursos: Importan una iniciativa doblemente valiosa, porque ofrecen ayuda económica a los ganadores a modo de aliento para comenzar y, además, animan y educan a los potenciales emprendedores a realizar una minuciosa labor previa de planificación, definición de objetivos, recopilación de información, etc.

El objetivo es favorecer y apoyar las nuevas iniciativas empresariales innovadoras, en la mayoría de los casos. Por lo que pensar el negocio desde la innovación y el valor agregado es siempre una visión que enriquecerá de todos modos el negocio, se gane o se pierda el concurso.

Participar de ellos siempre será una buena alternativa, solo se trata de creer en uno mismo y en las potencialidades del negocio. Porque podes ser el ganador y así llevar adelante tus sueños.

Otro beneficio que importan una gran ayuda para los emprendedores es internet. Una gran aliada, Ya que existen infinidad de sitios web con mucha e interesante información donde poder acceder y consultar las necesidades y oportunidades puntuales.

Solo es cuestión de buscar y la ayuda siempre aparecerá, ya lo decía un emprendedor nato: “Piensa, cree, sueña y atrevéte”. Walt Disney