Por virginia Marturet


Hoy quiero compartir con ustedes una temática que, posiblemente, nos incluye a todos. Las redes sociales, y con ello las relaciones que se generan en la actualidad, con personas de distintos países, culturas y hasta diferentes idiomas. No por el solo hecho de ser un “contacto”, “amigo” o “seguidor”, según la red social que frecuentes, contarás con la confianza del otro. No se da porque si, sino que la confianza primero hay que saber ganarla, toma años construirla, pero también mantenerla.

Porque el mundo actual, internet y las nuevas tecnologías que hacen de nuestro espacio un lugar más conectado y ágil. Nos lleva a generar vínculos que hace 10 años atrás eran impensados. ¿Y cuál es el rol entonces de la confianza? ¿Se trata entonces de un tipo de relación o vinculación distinto al tipo de relación personal? ¿Debemos diferenciar la relación virtual de aquella que generamos cara a cara? ¿Y como influye esto en los negocios?

Si hablamos en términos de la sociología y la psicología social, la confianza es la “creencia en que una persona o grupo será capaz y deseará actuar de manera adecuada en una determinada situación y pensamientos.” Y continúa: “La confianza se verá más o menos reforzada en función de las acciones.” Y eso es lo que me atrae de la cuestión, porque no se trata solo de “conocer” nuevas personas a través de las redes sociales y porque fuimos aceptados para ingresar en su red de contactos ya nos conocemos.

Por momentos, pareciera que ciertas personas o marcas se adhirieran, de una forma dogmatica, a la frase del estadista inglés Benjamin Disraeli: ¡Confiamos demasiado en los sistemas, y muy poco en los hombres!

La confianza, es considerada un valor, de hecho algunas empresas la incluyen en la descripción de su Misión, Visión y Valores. Un valor que se construye a través del tiempo, los actos, los hechos, las circunstancias. Y en los negocios, el generar confianza a nuestro cliente, nuestros aliados estratégicos, es clave para obtener los resultados deseados. Las relaciones basadas en la confianza son aquellas que prosperan. Y entonces tomar a la tecnología como aquella herramienta que nos brinda la posibilidad de acercarnos para luego trabajar personalmente las cuestiones innatas. Porque no debemos olvidar que somos seres humanos que además de pensar, sentimos. Y ese sentir es la señal que nos guía para saber si estamos o no en el lugar correcto, haciendo o no lo que queremos.

Cuidado entonces, si basas tu estrategia de negocio solo en las redes sociales y en la tecnología. Porque estarás perdiendo la oportunidad de afianzar tus vínculos con quienes te interesan; por mantener esa distancia y confundir como se construye valor.

Como ya lo mencionara, la confianza se gana con el transcurso del tiempo y se pierde en un segundo. Entonces si sabemos esto, consideremos que su aplicación por la viralidad de las redes sociales puede ser letal para una marca o empresa. Viendo a las redes como aquel fenómeno actual que agiliza todo nuestro entorno (mayor información, mayor velocidad en la viralidad de una acción y sus contenidos, mayor llegada en tiempo record) puede resultar devastador aplicado en lo que no le concierne.

La importancia de entender estas reglas y valores, me resulta fundamental para alcanzar el éxito en lo que desees obtener a través de las redes sociales y en tus negocios en general.

Porque todos necesitamos de alguien en quien confiar, y esa puede ser una ventaja competitiva! ¿Se te ocurrió?

La confianza sube en escalera y baja en ascensor.

Por: Virginia Marturet