Por: Virginia Marturet


Si bien es cierto que el uso de la recomendación, asesorar, sugerir y aconsejar está innato en nuestros genes. Acaso, quien no lo ha hecho alguna vez? 

No necesitamos ser expertos en marketing para saber que la recomendación de un producto o servicio por parte de un amigo, conocido o un cliente es mucho más efectiva que cuando se hace a través de una publicidad paga. Infinidad de estudios de los últimos tiempos han indicado su impacto y valor crucial.

Hoy más que nunca gracias a la utilización y viralización de los contenidos a través de la web y las redes sociales: donde todo pasa en muy poco tiempo, todo se sabe, todo se ve… Este fenómeno muy actual: la velocidad y facilidad con que se propagan hoy las buenas o malas reputaciones de las empresas a través de internet. Entonces estamos de acuerdo en el valor de la recomendación, del famoso “boca a boca”, en que es innegable, vital e indispensable en el ser humano.

Entonces qué mejor que replicarla para nuestra marca? Claro, la dificultad radica en cómo lograrla. Por ejemplo, el 25 % de los resultados de las búsquedas de las 20 marcas Top del mundo, son links que el mismo consumidor genera. 

La gente toma más en cuenta como su grupo social rankea los productos. Sin importar como Google los tiene catalogados. 

El 78% de los consumidores confía en una recomendación, por lo que solo el 14% confía en lo que dicen los anuncios publicitarios. 

Solo el 18% de las campañas publicitarias de tv tienen un balance positivo. Ya que el 90% de la gente que escucha radio, mira la tv o videos por youtube, saltea los avisos publicitarios. 

Tomar a nuestro cliente, usuario o consumidor  a través de cada uno de su contacto con nosotros, como una fuente vital de información que ayude a nuestro emprendimiento (empresa, pymes o emprendimiento) tanto en su funcionamiento como en sus ganancias. Ya que si tenemos el espacio generado para se comuniquen podemos aprovecharlo a nuestro favor en lugar de utilizarlo para recibir cientos de preguntas y quejas.

Además reduce tiempos, algo que pareciera cada vez más escaso debido a la cantidad de acciones, tareas y obligaciones que cada individuo adquiere de manera casi automática y compulsiva. Una recomendación nos agiliza el proceso de decisión sobre un producto o servicio. 

A tomarla entonces a nuestro favor, hacer que la experiencia de nuestro producto o servicio sea especialmente agradable para que nos recomienden!! Y como usuarios, podemos recomendar y fomentar los buenos productos y servicios. 

De eso se trata nuestro mundo actual, el compartir. Es una estrategia donde todos ganan: “recomendador” y recomendado ;)

“Ningún hombre aceptará un consejo, pero todos aceptarán dinero. De donde se deduce que el dinero vale más que el consejo” Jonathan Swift