Por: Virginia Marturet  

La realidad actual y, estudios recientes, demuestran que las nuevas generaciones importan diferencias al mundo empresarial. Por eso en esta oportunidad me gustaría hablar de Los Emprendedores, no hay duda que los cambios que en el mundo se vienen generando se reflejan en este ámbito y desafío también.

Por ejemplo los nuevos empresarios siguen sus instintos y su experiencia como consumidores. Así lo afirmó el autor del libro ‘Emprendedores Emergentes’,  Daniel Nájar: “Los emergentes, personas menores de 30 años, desarrollarán un nuevo tipo de instituciones basadas en sistemas más ágiles que tengan la posibilidad de adaptarse al cambio de manera más rápida, lo cual exige el desarrollo de capacidades relacionadas entre sí”.

A esto también debemos agregar la Internet, que logró darle un espacio a cada individuo donde puede expresar sus ideas, conocimientos, sentimientos y anhelos en completa libertad.

No hay dudas que todo esto en su conjunto hacen del emprendedor un ser que se anima al desafío, y a su vez experimenta con la práctica sus aciertos y errores sin tanta vuelta.

Sin embargo, todos estos cambios no dejan de resultar impermeables, ya que hay situaciones, creencias y errores que suelen repetirse. Es por eso, que hoy los invito a conocer algunos de los errores más frecuentes y puede servir para allanar el camino si se resuelven de antemano:

Las 10 equivocaciones más frecuentes que cometen los emprendedores latinos:

De Alejandro Suarez Sánchez-Ocaña del diario El Mundo  en su blog “Hay un gurú en mi sopa”.

1. Falta de formación en gestión empresarial

Es cierto que no resulta imprescindible tener una formación empresarial, y que ésta no es la panacea (por ejemplo, un MBA en una escuela de negocios). Pero, evidentemente, ayuda. Si bien es cierto que los “Self-made man” existen, no lo es menos que la formación minimiza el porcentaje de fracasos.

2. Falta de motivación del promotor del negocio

La motivación, el hambre y las ganas de “comerse” el mundo, conjugados con el esfuerzo, son el principal factor de éxito de un emprendedor.

3. Elegir socios problemáticos

En ocasiones, los socios son como los bancos: un mal necesario. Es realmente difícil encontrar buenos compañeros de camino, pero también es cierto que para llegar rápido es mejor ir solo. Por eso, para llegar lejos, conviene estar bien acompañado.

4. No disponer de un buen equipo

Es el gran talón de Aquiles, y está muy relacionado con los problemas de financiación. El emprendedor está renunciando a rodearse de un buen equipo por problemas financieros, y se está convirtiendo en un “hombre orquesta”.

5. Empezar con poca liquidez

Esto está muy relacionado con el cierre de financiación. De tanto agudizar el ingenio para “necesitar menos capital”, termina siendo un problema, ya que en las previsiones iniciales se minimizan gastos necesarios para el correcto desarrollo del proceso. Muchas empresas tienen problemas de liquidez a los 6-12 meses debido a una mala previsión de gastos.

6. Demasiados costos fijos

En este momento son especialmente positivas las estructuras ligeras, ágiles y con un costo operativo fijo que no se vuelva demasiado pesado.

7. Creer que un buen producto se vende sólo

Grave error. El marketing y la comunicación son imprescindibles. De hecho, hoy en día nada se vende sin una buena estrategia de comunicación. Hay que llegar al consumidor, no esperar a que él encuentre a la empresa por sí mismo. Buscar clientes es trabajo de la marca, no del cliente.

8. Apostar por un mercado

Si el mundo es cada vez más global, ¿por qué no serlo? No limitarse a mercados emergentes tiene sentido. Esos mercados tienen más competencia, pero son más dinámicos. Si la solución no está en el mercado local, Internet permite abrir una ventana al mundo.

9. Confundir una buena idea con una oportunidad

Hay muchas buenas ideas alrededor. Si se piensa un poco, hay decenas. Es importante analizar el contexto para saber si una buena idea puede ser una buena idea “ahora” y “para la empresa”, y que, por lo tanto, eso represente una oportunidad.

10. No admitir y corregir los errores a tiempo

Se lleva inscripto en el código genético: generalmente se es muy persistente para lo bueno y para lo malo. Muchos emprendedores se obcecan en pensar que todos los consumidores son como él y que deben compartir sus criterios. Si eso no lleva a un éxito inmediato, se empeñan en demostrar al mundo que están equivocados. Esa insistencia es un buen signo, pero debe tener un límite. Es necesario valorar y pensar, sin soberbia, si tal vez existe algún error de la empresa.