Por: Virginia Marturet


Hoy quisiera comentarles sobre la oxitocina, un elemento fundamental para la generosidad del ser humano. No se trata de una noticia nueva, pero considero que es una buena noticia y que mejor que  compartir buenas noticias en momentos como éste?. Tanto por la proximidad de la llegada del fin del año, como el momento que atraviesa nuestro planeta en general.

Resulta que la oxitocina es una hormona, un componente fundamental para la existencia de moralidad y benignidad en los seres humanos, así lo afirmó Paul Zak, fundador y director del Centro para Estudios Neuroeconómicos de la Universidad de Claremont, California.

Allá por el año 2000, el biólogo Paul Zak, probó y señaló que de acuerdo con estudios realizados, se ha identificado que mientras se cuenta con la oxitocina, más generoso se es. Se trata de una molécula generada de forma natural por el hipotálamo en la base del cerebro que regula varios procesos fisiológicos como las emociones. La oxitocina se la conoce como la hormona del amor, la generosidad, la confianza, del abrazo, de la calma.

Sería algo así como establecer que la oxitocina es el pegamento de la sociedad, y considerando entonces estas investigaciones que tal si lo aplicáramos al marketing?

Como profesionales del marketing, sabemos que para fidelizar a un cliente debemos generar un vínculo con él. Es por ello que cada vez más marcas van entendiendo la importancia del marketing integrado (acciones de inbound marketing (online) + marketing offline + contenidos atractivos). El marketing requiere una visión más amplia para lograr buenos resultados.

Porque la realidad sigue cambiando, los escenarios se van complejizando y es importante cuidar a nuestros usuarios y consumidores. Así como una madre genera un vinculo con su bebe por medio de la alimentación en sus comienzos, provocando una sensación de calma y protección y a través de este se afianza su autoestima y su valoración.

Del mismo modo, pero al opuesto, es decir generando una experiencia negativa, el sistema que procesa la oxitocina en nuestro cerebro, se apaga y genera más propensión a la maldad. Si no cumplimos con lo que prometemos (meros discursos sin argumento, con la sola excusa de vender más y al corto plazo), abusando del posicionamiento de la marca y ofreciendo menos calidad por un mayor precio, y muchos otros ardides comerciales más; resultarán terroríficos para nuestro vinculo.

Entonces después no corramos a contratar a un community manager para que responda a nuestros reclamos a través de las redes sociales o peor aún, borremos todo aquello que nos vuelve en contra, a modo de queja o reclamo en los distintos medios (impreso, judicial, redes o sitio web oficial) incluso paginas que se crean para hablar mal de la marca.

Los usuarios interactúan continuamente con la información online y offline ofrecida por las empresas. El secreto está entonces en ofrecerles, como marca, un “abanico” de posibilidades para que conozcan acerca de nosotros, lo que ofrecemos, quienes somos realmente, en que basamos nuestros objetivos y cuál es el propósito y utilidad para cada uno. Ser una marca que genera amor, que se siente como tal y brinda un servicio para el que lo necesite, pero no solo desde el discurso, sino en la práctica cotidiana cubriendo las expectativas de nuestro consumidor. Tratemos que nuestros cuentos tengan siempre el mejor final feliz que nos sea posible.

Las posibilidades de interacción entre la comunicación tradicional y el marketing en línea son infinitas. El nuevo desafío de los comunicadores, es encontrar el correcto equilibrio entre generación de contenido, estrategias de conversación, SEO y comunicación por diferentes canales, tanto online como offline.

El cerebro produce oxitocina, la hormona del amor, que se encarga de sellar el amor entre las partes de ese vínculo inolvidable. Todo tiene sus consecuencias, trabajar a largo plazo, cuidando nuestros intereses y buscando la satisfacción de “las dos partes” es lo que nos lleva como marca a vivir en el corazón del consumidor.

Felices Fiestas y mis mejores deseos para este nuevo año que comienza, por muchos nuevos desafíos y basados en el respeto mutuo, hasta pronto!

Por: Virginia Marturet


www.vmarturet.com.ar